Para la salsa, en una cacerola pequeña a fuego medio, agregue la mantequilla y la cebolla, cocinando hasta que estén tiernas. Agregue el ajo y continúe cocinando un minuto más hasta que desprenda aroma. Agregue el resto de los ingredientes y deje hervir a fuego lento.
Cocine durante unos 15 minutos o hasta que la salsa espese. Retire del fuego y reserve.
Sazona los muslos de pollo con sal, pimienta y aceite. Calienta la parrilla a fuego medio bajo. Una vez caliente, coloca los muslos de pollo sobre la parrilla, con la parte lisa hacia abajo.
Voltee los muslos de pollo cada 3 o 4 minutos hasta que los jugos salgan claros y la temperatura interna del pollo alcance los 21 grados. Durante las últimas vueltas, rocíe los muslos con la salsa.
Disfrútelo como un refrigerio picante o como parte de una comida.